Error #29: Gestionar emociones ajenas con frialdad
Hay momentos en los que alguien viene a hablar de algo distinto a lo que es el trabajo, viene con algo dentro, frustración, miedo, cansancio, y tú lo notas enseguida. Pero en lugar de parar, de acoger, de escuchar, de estar presente, respondes así. Bueno, centrémonos en soluciones, esto no es personal. Vamos a ser profesionales, déjalo fuera y sigamos. Y, sin darte cuenta, acabas de cometer un error distinto a muchos otros que hemos comentado aquí.
Pere Rosales:Gestionar emociones ajenas, vamos a decir, con frialdad. Esto no es falta de empatía al hablar, es incomodidad al sentir. Aquí conviene aclararlo bien. Este error no va de feedback, ya hemos hablado del feedback, no va de corregir, no va de decir cosas duras, va de algo más sutil, bastante más, más sutil. Va de no saber qué hacer cuando el otro siente algo que no controlamos nosotros.
Pere Rosales:Entonces, racionalizas, aceleras, te refugias en lo técnico, porque no, es que no sabes qué hacer. No porque seas mala persona, sino porque las emociones ajenas, pues, como que te incomodan, ¿no? No sabes bien, bien, bien, bien cómo gestionar eso. El problema no es la emoción, es lo rápido que quieres quitártela de encima, como si fuera una cosa que no es no es para ti. Cuando alguien expresa una emoción y tú respondes con frialdad, de esta manera que estamos hablando, la emoción no desaparece.
Pere Rosales:La emoción solo se oculta, solo se esconde o, si quieres, solo se enquista, y la persona aprende algo muy claro, aunque no le guste, pero lo aprende. Aquí no puedo traer lo que me pasa, aquí solo importan los hechos, aquí mejor me guardo esto, con esta persona no puedo hablar según de qué cosas, ¿no? Eso no apaga el malestar, lo que apaga es la confianza. Prialdad no es profesionalidad, no son lo mismo. Este es 1 de los grandes malos entendidos del liderazgo, parece como que el líder tiene que ser frío, ¿no?
Pere Rosales:Creer que ser profesional es no implicarse, no mostrarse, no detenerse, separar lo personal de lo profesional, pero las emociones no desaparecen porque no se mencionen, siguen ahí, influyendo en decisiones, relaciones y rendimiento, no solo a nivel profesional, sino también personal. Gestionar emociones con frialdad no las gestiona, lo único que hace es postergarlas, tirarlas hacia adelante, como chutando una pelota. Acompañar una emoción no es resolverla, y aquí está la clave. Cuando alguien te habla desde la emoción no te está pidiendo una solución inmediata, no tienes que resolverle el problema, te está pidiendo que la escuches, ser escuchado. Ser reconocido, no sentirse solo con eso que estás sintiendo.
Pere Rosales:Acompañar no es arreglar, es sostener, esta es la palabra clave, sostener, y eso exige algo muy concreto, presencia sin prisa, para mirarte con honestidad. Déjame dejarte algunas preguntas que, bueno, no son fáciles, pero te pueden servir. ¿Qué haces cuando alguien se emociona delante de ti, alguien de tu equipo, por ejemplo? ¿Escuchas o intentas cerrar rápido la conversación, como corramos un tupido velo, no? ¿Te resulta más fácil gestionar tareas que sostener emociones?
Pere Rosales:Porque liderar personas implica aceptar algo incómodo. Las emociones no son un problema a resolver, son una realidad a acompañar, es que todos tenemos emociones y tú también. Nos vemos en el siguiente episodio.
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